El término Big data hace referencia a la forma de tratar y analizar cantidades enormes de repositorios de datos, tan sumamente grandes que es muy difícil tratar los datos con los instrumentos de bases de datos convencionales y mucho menos analizarlos.  Esta nueva técnica se ha desarrollado en la actual tendencia de proliferación de páginas web y landings diferentes, además de ser una herramienta para aplicaciones de imagen y vídeo, redes sociales, dispositivos móviles, aplicaciones, según IBM, capaces de producir más de dos quintillones y medio de bytes al día, hasta el punto de que el 91% de los datos mundiales han sido creados durante los últimos dos años, según explica Enrique Dans en su blog.

El término next buzzword es el terreno que todas las empresas que quieran sobrevivir y ser competitivas deben manejar a la perfección, ya que es esencial dentro de las tendencias actuales, desde el análisis de fenómenos naturales como el clima o de datos sismográficos, hasta entornos como salud, seguridad o, por supuesto, el ámbito empresarial. Y es precisamente en ese ámbito donde las empresas desarrollan su actividad donde está surgiendo un interés que convierte a Big data en algo así como the next buzzword, la palabra que sin duda escucharemos viniendo de todas partes: vendedores de tecnología, de herramientas, consultores.

Si tu empresa no tiene un problema con la analítica de datos, es simplemente porque no está donde tiene que estar o no sabe cómo obtener información del entorno: en cuanto unimos a la operativa tradicional y a las transacciones cuestiones como la cada vez más intensa interacción bidireccional con los clientes y el movimiento de analítica web que generan las redes sociales de todo tipo, nos encontramos un panorama en el que no estar supone de partida una desventaja importante con respecto a quienes sí están.

Se trata, simplemente, de que operar en el entorno con la mayor capacidad de generación de datos de la historia conlleva la adaptación de herramientas y procesos. Bases de datos no estructuradas, no convencionales, que pueden alcanzar petabytes, exabytes o zetabytes, y que requieren tratamientos específicos por sus necesidades tanto de almacenamiento como de procesamiento o visualización.

Cómo afirma SAS, una de las compañías que lideran el mundo del software de Business Analytics y servicios, además de ser la mayor proveedora independiente del mercado de Business Intelligence, el verdadero problema no radica en la adquisición de grandes cantidades de datos (porque está claro que nos encontramos en la era del big data), sino en qué hacer con ellos. En el prometedor futuro del Big Data las organizaciones podrán aprovechar la información relevante y emplearla para mejorar su toma de decisiones.
Las tecnologías actuales no solo ayudan a recopilar y almacenar grandes cantidades de datos, sino que además ofrecen la posibilidad de entender y sacar partido de todo su valor, contribuyendo a un funcionamiento más eficaz y rentable de las organizaciones. Por ejemplo, el Big Data y sus análisis permiten:

Enviar recomendaciones personalizadas a los dispositivos móviles en el momento adecuado, cuando los clientes se encuentran en la ubicación idónea para aprovechar las ofertas.

  • Analizar los datos de los medios sociales para detectar nuevas tendencias de mercado y cambios en la demanda.
  • Utilizar el análisis de los flujos de clics y el data mining para detectar los comportamientos fraudulentos
  • Determinar las causas de los fallos, problemas y defectos investigando las sesiones de usuario, los logs de red y los sensores de los equipos.
  • Analizar millones de SKU para determinar los precios óptimos, maximizar los beneficios y liquidar el inventario.
  • Recalcular carteras de riesgo completas en minutos y conocer las futuras posibilidades de mitigación del riesgo.
  • Extraer datos de clientes para orientar nuevas estrategias de adquisición y retención, optimización de las campañas y elaboración de segundas mejores ofertas.
  • Identificar rápidamente los clientes más importantes.
  • Generar vales de promoción en el punto de venta en función de las compras actuales y pasadas del cliente, garantizando un mayor índice de canje.

Big data es la electricidad del siglo XXI: un nuevo tipo de poder que transforma todo lo que toca en los negocios, el gobierno y la vida privada.

Hoy en día, las empresas utilizan los datos para organizar y controlar los procesos y manejar el negocio. Este torrente de nuevos datos ofrece una oportunidad de obtener una visión sin precedentes y probar nuevas ideas de manera rápida. También proporciona el poder para cambiar las operaciones comerciales de manera fundamental.

Mientras que la electricidad tardó más de 100 años en transformar el mundo, los grandes volúmenes de datos están revolucionando la forma en que las empresas y el gobierno funcionan prácticamente día y noche. Mientras explora cómo aprovechar el poder de los grandes volúmenes de datos de su negocio, deje que los expertos de datos de Oracle le muestren cómo maximizar el valor de los grandes volúmenes de datos y transforme su mundo.

La firme apuesta por el Big Data en el caso de los países europeos se ha evidenciado durante todo el 2014. En abril Adobe resaltaba que esta disciplina era una prioridad en países como Reino Unido, Francia o Alemania, donde el 65% de las empresas apostaba por sacar un mayor partido a esta valiosa información.

Por otro lado, en mayo, los datos de Edelman Bernald confirmaban esta tendencia, aunque se mostraban más comedidos con el porcentaje de empresas concienciadas con el Big Data. En este caso, Italia destacaba por encima del resto, con un 34% de empresas implicadas.

Definitivamente, la implicación del Big data es universalmente necesaria. El informe publicado por Gartner en septiembre mostraba que el 73% de las empresas ya lo aplican o tienen previsto aplicarlo en los próximos 24 meses, un 9% más que la cifra registrada el año anterior.