En medio de un mundo interconectado y dominado por la tecnología y las redes sociales, las herramientas tradicionales de publicidad aún tienen mucho que decir y hacer.

Desde una óptica estrictamente publicitaria, el buzoneo se considera como la técnica ideal para acompañar las acciones de marketing con el fin de promocionar un nuevo producto o servicio. Tal es así que al ser un bien tangible conecta de mejor manera con la capacidad decisoria del consumidor, que ve la oferta instantáneamente e incluso puede almacenar el folleto para un posterior uso sin que sea algo efímero como con la publicidad en televisión, radio o internet.

De esta manera, desde MisterBox, como expertos en este tipo de prácticas, os vamos a proporcionar las 9 claves para llevar a cabo un buen buzoneo, además de explicar por qué esta técnica sigue siendo exitosa al lado de otras estrategias publicitarias en marketing.

Esto puede ser tanto un precio como un producto o servicio, es decir, que sepamos que nuestro cliente lo va a agradecer y se va a sentir interesado por él. De nada sirve hacer un buzoneo en el que se comunique un precio no competitivo, un producto descatalogado o un servicio que no encaja con las necesidades de nuestros clientes potenciales.

Este soporte puede ser desde un “sampling”, una octavilla, un folleto, un catálogo, etc. Lo importante es que la pieza esté bien producida, sea muy creativa y cumpla con los requisitos de información que se quiere dar tanto en maquetación y creatividad como en el mensaje que queremos trasladar al cliente final. Si hacemos un buzoneo tenemos que asegurarnos de que lo que comunicamos es interesante porque si no es efectivo se puede perder todo el dinero y medios empleados. Sería perjudicial, por ejemplo, comunicar un producto o servicio a un precio más caro que el que tiene nuestra competencia.

El día exacto que empieza la vida del folleto tiene que estar todo repartido. Además, se debe elegir bien el momento del año ya que los movimientos del consumidor y los hábitos a la hora de comprar son diferentes dependiendo de la época o costumbres de un determinado barrio.

El proveedor debe darnos la garantía de que hace bien su trabajo, de que cuenta con buenos equipos de reparto, tiene una información real de cobertura de viviendas y trabaja con responsabilidad y honestidad. Se trata de un sector muy sensible al precio y esto ha provocado que las tarifas de reparto estén por debajo de la realidad. Muchas veces, este hecho significa que el servicio no se hace como debería. Cada uno de los soportes de comunicación que hay a nuestra disposición tienen un precio real y justo, y ese es el que hay que encontrar. Si el precio es el único elemento a tener en cuenta, el riesgo que corremos de que los folletos acaben en otro sitio en lugar de en el buzón de nuestros clientes es alto.

¿Dónde está mi público objetivo?

¿En qué áreas de la ciudad?

¿En qué códigos postaleso secciones censales?

¿Cuál es el área de influencia de mi tienda?

¿Cuántos folletos tengo que buzonear para que mi acción sea eficaz?

¿Estoy imprimiendo demasiados folletos o me estoy quedando corto?

Para contestar estas preguntas hay herramientas de Geomarketing que son utilizadas por las empresas de buzoneo más profesionales y actualizadas.

El proveedor de buzoneo debe enviar durante la campaña de reparto todos los detalles sobre las zonas que se reparten cada día de manera que tengamos muy claro, en cada momento, qué cantidad de folletos se están buzoneando y en qué calles y códigos postales se está haciendo el reparto. De lo contrario se podría caer en el error de repetir domicilio y dejar a otros sin folletos.

Es muy recomendable gestionar un buen control físico de la campaña que se está llevando a cabo. Este control debe ser realizado siempre la misma tarde en que se hace el reparto y de forma física, es decir, con controladores que vayan a inspeccionar las zonas de reparto y chequear que éste se está haciendo bien. Se debe seleccionar un muestreo de portales a controlar, visitarlos y obtener las conclusiones pertinentes sobre lo que se ve de esa campaña.

Una campaña de buzoneo tiene como misión generar tráfico a las tiendas. Lo realmente difícil es hacer que el cliente vaya a la tienda. Una vez que los clientes están en la tienda, la responsabilidad de la venta es del equipo de vendedores (físicoA o mudo…cartelería, consejos, exposición en el lineal…). Vale la pena incidir en este punto puesto que si los vendedores no saben o no pueden atender al cliente que haE entrado en la tienda, lo más probable es que se pierda ese cliente y sea difícil recuperarlo. Es, por tanto, vital que el equipo de ventas esté preparado para asesorar, orientar y cerrar la venta de los clientes que entren en su tienda.8 De cara a futuros buzoneos, es realmente interesante introducir medidas de control del tráfico a la tienda para ver la efectividad del reparto (cuenta personas), y también pedir el código postal de residencia del cliente a la hora de cobrarle en caja.

Si solo hacemos un buzoneo suelto se pierde la eficacia. El reparto de publicidad es una actividad de comunicación en la que la repetición es importante. En muchas ocasiones los clientes esperan recibir los folletos en su buzón antes de decidir a qué establecimiento dirigirse. Conseguir que nuestros clientes esperen recibir nuestras ofertas antes de salir de casa solo es posible si se llega a su portal de forma repetida en el tiempo.